NUESTRO MÉTODO
Cada marca nace con una intención. La diferencia está en convertirla en una decisión clara: qué decir, cómo decirlo y qué sostener en el tiempo. Mi método combina estrategia, creatividad y criterio para dar dirección a esa intención y traducirla en un sistema visual coherente, reconocible y listo para competir.
- Escuchar para entender el negocio antes de diseñarToda marca parte de una historia, pero lo que marca la diferencia es entender qué hay detrás. Por eso, antes de diseñar, escucho. Analizo la cultura, los valores y las motivaciones del negocio, junto con la percepción real del consumidor. Esa comprensión permite detectar oportunidades concretas y construir una base sólida sobre la que desarrollar una identidad con sentido, coherente y sostenible.
- Analizar el mercado y definir la diferenciaAnalizo el entorno competitivo, los hábitos de compra y los códigos de la categoría para definir dónde puede posicionarse la marca con claridad. El objetivo es identificar una ventaja real —no declarada— y traducirla en un sistema visual coherente, reconocible y sostenible. En gran consumo, la diferencia solo cuenta si se entiende rápido y se mantiene en el tiempo.
- Traducir la estrategia en una dirección claraA partir de las conclusiones del análisis defino una idea central que ordena la marca y guía cada decisión de comunicación y diseño. Esa dirección marca su papel en el mercado, lo que la diferencia y el tipo de valor que debe sostener. Funciona como una referencia constante para que la marca evolucione sin perder coherencia.
- Crear un universo visual con coherencia y significadoConvierto la estrategia en identidad tangible. Diseño sistemas visuales que reflejan el carácter de la marca: su tono, su personalidad y su forma de competir. Cada elemento —logotipo, color, tipografía e imagen— se construye con intención, buscando coherencia, claridad y una presencia reconocible que se mantenga sólida con el tiempo.
- Acompañar la evolución de la marca a largo plazoMe interesa construir continuidad, no cerrar entregas. Por eso puedo acompañarte en la evolución de la marca con una mirada estable: revisar resultados, ajustar el sistema y tomar decisiones que mantengan la coherencia sin perder relevancia. Esa continuidad fortalece la identidad y hace que el packaging siga funcionando cuando el mercado cambia.




















Proyectos seleccionados
SERVICIOS
Ayudo a las marcas a definir con claridad quiénes son y cómo deben presentarse en el mercado. Traduzco esa dirección en una identidad visual sólida y coherente, pensada para sostenerse en el tiempo y funcionar con precisión en cada punto de contacto.
Cuando una marca nace, lo más valioso no es el logo: es la dirección. Defino posicionamiento, identidad y packaging desde el origen hasta el lanzamiento para construir marcas coherentes, relevantes y preparadas para competir en gran consumo. Transformo conceptos en sistemas claros y ejecutables, con impacto real en mercado.
A veces la marca no necesita cambiarlo todo: necesita decidir mejor. Reviso su posición en el mercado y actualizo la identidad visual con criterio, partiendo de un diagnóstico honesto: qué debe mantenerse, qué debe evolucionar y qué conviene eliminar. El objetivo es recuperar claridad, coherencia y relevancia para volver a competir con fuerza sin perder esencia.
Hacer crecer una gama sin perder reconocimiento exige sistema. Extiendo la identidad a nuevas líneas y referencias cuidando arquitectura, jerarquía y consistencia en el lineal. El resultado es un universo visual que se amplía con orden: sólido, reconocible y competitivo en gran consumo.
Trabajo integrado con los equipos de marketing y comercial, aportando una mirada externa con criterio y ritmo. Mi objetivo es dar continuidad al sistema: que cada nueva aplicación, adaptación o lanzamiento mantenga coherencia visual y consistencia estratégica. Así la marca avanza sin perderse y el packaging sigue compitiendo con claridad en el lineal.
Coordino el diseño con los equipos de calidad y producción para asegurar que cada envase cumpla los requisitos técnicos y sanitarios vigentes. El objetivo es que el resultado sea impecable también en lo operativo: precisión en la información, claridad en la lectura y eficiencia en la ejecución. Así el packaging funciona igual de bien en cada mercado donde la marca compite.
No te quedes con la duda
Empiezo escuchando. A través de entrevistas, análisis de contexto y revisión de la competencia, identifico qué hace distinta a la marca y qué debe sostener en el tiempo. Si la empresa tiene varios interlocutores, me coordino también con marketing y comercial para alinear objetivos de negocio y prioridades de comunicación. Con esa base, defino una dirección clara y coherente con la historia de la marca, su realidad de mercado y sus próximos pasos.
Me integro en vuestro día a día como una extensión del equipo, con un objetivo claro: avanzar con ritmo y sin fricción. Me coordino con las áreas clave —dirección, marketing, comunicación y comercial— para entender la realidad del negocio y trabajar con prioridades compartidas. Participo en las fases de análisis, validación y desarrollo para que el resultado sea coherente con vuestra cultura y con lo que el mercado exige. Podemos trabajar presencialmente o por videollamada y, con tres o cuatro sesiones bien planteadas, el proyecto queda alineado y en marcha.
Depende del alcance y del punto de partida. Un proyecto completo —desde la estrategia hasta la implementación visual— suele desarrollarse entre ocho y doce semanas. Durante ese tiempo defino contigo las decisiones clave, construyo el sistema de marca y desarrollo los soportes acordados desde el inicio, asegurando coherencia, claridad y un resultado sólido para mercado.
Sí. Cuando termina el proyecto, me aseguro de que tu equipo pueda aplicar la identidad con seguridad y criterio. Puedo acompañaros con una sesión de formación y soporte en las primeras aplicaciones, para que trabajéis con autonomía y mantengáis la coherencia visual en el día a día sin depender de terceros.
Sí. Realizo auditorías visuales para detectar incoherencias y oportunidades de mejora en la aplicación de la marca. Reviso cómo se expresa en todos los puntos de contacto, con especial atención al packaging y a las familias de producto, donde la consistencia es crítica. Analizo qué está funcionando, qué está debilitando la percepción y qué ajustes conviene priorizar. El resultado es un informe claro y accionable, con recomendaciones concretas para reforzar unidad visual, claridad y presencia en el mercado.











