En gran consumo no gana el diseño más bonito. Gana el más claro.
Un envase funciona cuando ordena la información, sostiene una gama y toma decisiones con lógica en cada punto de contacto. Aquí el diseño no se improvisa: se piensa con método, se afina con criterio y se convierte en sistemas capaces de competir en mercados exigentes.

Transversalidad
El packaging une marca, producto, normativa y producción. Integro estrategia, diseño y ejecución técnica para que la idea llegue a arte final sin romperse. En gran consumo, creatividad es simplificar sin perder valor.
El método Brandlab
Asumo un número limitado de proyectos por una razón simple: trabajar con foco. Eso me permite dedicar el tiempo y la atención que cada marca merece, entrar en el detalle y tomar decisiones con criterio, sin prisas ni dispersión.
Trabajo de forma cercana, desde la estrategia inicial hasta el lanzamiento en el lineal, coordinándome con tu equipo cuando hace falta y cuidando la ejecución hasta el final. No se trata solo de diseñar un envase: se trata de construir un sistema claro, coherente y listo para competir en gran consumo.
Cercano, honesto y estratégico. Así trabajo.
Más de 20 años diseñando packaging en gran consumo enseñan algo sencillo: la conexión no es un concepto, es una consecuencia. Cuando el envase está bien pensado, se entiende rápido, se elige mejor y vende más. No busco premios: busco que tu producto destaque en el lineal y que tu negocio crezca.
En Edwards BrandLab creo en la escucha, en el criterio y en la respuesta rápida. Trabajo con perfil bajo y exigencia alta, para que quien brille sea tu marca.

Clientes
Colaboraciones que se convierten en confianza
Los mejores resultados llegan cuando hay continuidad. Cuando se trabaja con claridad, ritmo y un estándar alto, el proyecto avanza… y la relación también. Por eso muchas colaboraciones no se quedan en una entrega: se convierten en una forma de trabajar juntos.

































